domingo, 3 de octubre de 2010

TÉCNICA DE INYECCIÓN SUBCUTÁNEA

La vía subcutánea es una de las cuatro vías parenterales que existen para la inyección de medicamentos. Clásicamente, esta vía estaba representada por la administración de insulina, heparina y vacunas. Sin embargo, con la incorporación del cuidado del enfermo terminal, las utilidades del acceso subcutáneo se han ampliado considerablemente en la atención primaria.

El material que se precisa es el siguiente:

• Antiséptico.
• Jeringa (subcutánea). Se emplean normalmente las de 1 ml, pues el volumen de sustancia que hay que inyectar no suele superar esta cantidad.
• Agujas. Emplearemos una aguja para cargar la medicación y para inyectarla subcutáneamente (longitud de 16-22 mm, calibre de 24-27G y bisel medio).
• Gasas o algodón.
• Guantes (no es necesario que sean estériles).

Preparación de la sustancia

Antes de realizar cualquier procedimiento hay que lavarse las manos y enfundarse unos guantes, que en este caso no es preciso que sean estériles. Muchos de los medicamentos que se administran subcutáneamente ya vienen precargados.

Elección de la zona de inyección.

Las zonas son las siguientes:
• Tercio medio de la cara externa del muslo.
• Tercio medio de la cara externa del brazo.
• Cara anterior del abdomen.
• Zona superior de la espalda (escapular).
• Otros lugares que también se contemplan son: el flanco del abdomen, la cresta iliaca y la zona superior y lateral de la nalga.

Aplicación subcutánea del medicamento.

1. Antes de inyectar el medicamento hay que desinfectar la piel. Para ello se aplica una torunda impregnada de antiséptico en el centro de la zona elegida. Posteriormente y con un movimiento que dibuje una espiral hacia fuera, se abarca un diámetro de unos 5 cm. Con ello “se barren” hacia el exterior los gérmenes de esa zona de la piel, cosa que no se consigue si el movimiento que le imprimimos a la torunda es de derecha a izquierda o de arriba abajo.

2. Con la mano no dominante, pellizcar la piel del paciente, formando un pliegue de unos 2 cm. Tomar la jeringa con el pulgar y el índice de la otra mano.

3. Colocar la aguja formando un ángulo de 45 grados con la base del pliegue que hemos formado. El bisel debe de mirar hacia arriba.

4. Clavar la aguja en la base del pliegue e introducirla unos 3-4 mm. Aspirar, para ver si hemos conectado con un vaso. En caso afirmativo, debemos extraer la aguja y pinchar nuevamente en otro lugar.


5. Soltar el pliegue e introducir lentamente el medicamento. El fundamento de estas dos acciones es que con ellas se disminuye el dolor que causa el procedimiento.

6. Una vez inyectada toda la sustancia, retirar la aguja. No se debe masajear la zona. Se puede dejar una gasa en el lugar de punción, por si refluye algo de líquido.

2 comentarios:

Alexia dijo...

hasta cuantos cc de solucion permite esta via???

amen dijo...

tanto la vía IM como la subcutanea permiten una cantidad limitada de fliudo inyectado dependiendo de si es un adulto o un niño